“Muchos de los fracasos en la vida suceden porque la gente no se da cuenta lo cerca que están de tener éxito cuando se rinden”, palabras de Thomas Alva Edison, quien en vida fuera un empresario y un inagotable inventor norteamericano que licenció y patentizó múltiples importantes inventos del mundo moderno.

En la vida tendrás que decidir ser persistente, y no abortar tus sueños ante los primeros vientos de adversidad que decidan soplar sobre ti y la fe será un elemento vital para que no te rindas en tu jornada para alcancar tus metas y sueños.

La fe hace inferencia a una impresión de convicción y a la concepción positiva que se posee sobre un individuo, o sobre alguna cosa particularmente. En cuanto a la concepción sobre la fe, la Biblia dice:

«Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve» (Hebreos 11:1).

Si no decides creer en aquellas visiones y aspiraciones que el cielo ha puesto en ti, difícilmente alguien más creerá en dichos sueños. Necesitas preñarte de aquellos sueños que deseas alcanzar para que puedas parirlos. Solamente acunándolos dentro de tu vientre espiritual sentirás la pasión de traerlos a la luz.

Curiosamente, este principio aplica también dentro del ámbito empresarial, pues el fundador de Wal-Mart y Sam’s Club, Sam Walton, dijo: “Dedíquese a su negocio. Crea en él más que cualquier otra persona”. Walton nos está diciendo que no esperes que otros crean en tu visión, si tú mismo no crees en ella. No podrás inspirar a las personas a que te sigan si no estás apasionadamente convencido de tu sueños.

Permíteme exhortarte a no rendirte si intentas materializar tu sueño o visión, y en el primer intento no lo consigues. Existe una regla dentro del campo de las ciencias que se llama “prueba y error”, mejor conocida en inglés como trial and error. Este método científico es habitualmente utilizado para resolver problemas, encontrar soluciones, así como para la creación de modelos y procesos. Así que podemos decir que la vida consiste hasta cierto punto en una “prueba y error” hasta que damos con el resultado deseado. Cada vez que ocurre un error o un aparente fracaso, es solamente un indicador de que estamos más cerca de obtener el resultado deseado.

Comienza a ver tus fracasos como pasos que te están acercando al acierto deseado, y como una escuela de aprendizaje de todo aquello que no volverás a repetir.

El proceso de equivocarnos también tiene su valor, porque nos permite identificar todas aquellas cosas que no deseamos volver a experimentar. Al nal del día, aun nuestros errores pueden transformarse en una ganancia si sabemos procesarlos adecuadamente.

Te contaré la historia de un hombre llamado Henry Ford, quien en sus inicios fungió como relojero dentro del negocio de la familia Ford. Era conocido como el jovencito que reparaba relojes, sin embargo, esto no era lo que él aspiraba para su futuro. Posteriormente a la muerte de su madre, éste le expresó a su padre que no deseaba permanecer en el negocio de los relojes.

La historia nos cuenta que el célebre Henry Ford consiguió conversar con Thomas Edison sobre el nuevo concepto de automóvil. Ford deseaba formar parte de la transición que ocurría dentro de la industria del transporte, y fabricar sus propios vehículos. De esta manera, nació Detroit Automobile Company en el año 1899. Sorpresivamente, debido a la acumulación de deudas obtenidas durante la formación del negocio, Ford tuvo que solicitar accionistas para mantener a ote la empresa.

Los comienzos siempre serán desa antes. Me parece que esto es una ley de la vida. Para Ford, esta regla no fue la excepción. Sus primeros coches eran de una pésima calidad, y sumamente costosos. Debido a estos elementos que pesaban en su contra tuvo que irse a la bancarrota.

Puede que lleguen a tu vida momentos cuando creas que has perdido todo, y que no podrás reponerte. Quiero decirte que ese pensamiento es solamente un producto de tus ansiedades existenciales. La realidad es que siempre podrás volver a comenzar y a intentarlo, mientras hayas permitido que tus sueños y visiones continúen vivos dentro de tu espíritu. Siempre existirá espacio para nuevos comienzos. Prueba histórica de que es posible levantarse de entre las cenizas como el ave fénix y resurgir con más fuerza, lo es nuestro amigo Henry.

Ford regresó al mundo empresarial luego de su bancarrota con muchísima más fuerza, para en cuestión de algunos meses concebir una nueva empresa de automóviles llamada Cadillac.

Dentro de su resurgimiento no faltaron los obstáculos, pero la persistencia y la fe vencieron. Así fue como nació Ford Motor Company. Algunos historiadores aluden a que para Henry Ford la palabra imposible no existía.

¡Qué maravilloso sería si nosotros como hijos del Creador del universo elimináramos la palabra “imposible” dentro de nuestro mundo de significados! “Imposible” no debería estar dentro de nuestro vocabulario si hemos conocido la grandeza del Dios que camina y tiene amistad con nosotros.

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